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el "hombre araņa" regresa Escrito por MiguelLOS GRÁFICOS, ALGO QUE NOS DEJA ASOMBRADOS
Técnicamente hablando, el juego de Activision luce bastante bien, especialmente en las capturas de pantalla. Pero su auténtico fuerte está en donde pasamos la mayor parte del tiempo: paseando en red. Las animaciones empleadas para lucirnos mientras nos columpiamos de edificio en edificio están bastante logradas y son muy del estilo “alocado” que se introdujeron en las películas. Posteriormente hay todo tipo de saltos, piruetas, agarres, golpes, caídas, etc. que también están diseñadas de forma bastante brillante.
El juego alterna entre acabados de primer nivel (basta con mirar a Spiderman desde una gran altura, girar la cámara y acercarla para ver como respira o los mismos reflejos del traje) con la composición de la mayoría de edificios de la ciudad, con texturas pobrísimas e inalterables. Basta compararlo con el videojuego de Hulk, por ejemplo, para demostrar como se puede hacer para dar la impresión de que nuestros actos efectivamente influyen sobre el escenario. Y excepto en la interacción entre los coches y atrezzo a pie de calle, nuestra capacidad de alterarlo es más bien escasa. Eso sí, a vista de pájaro, NYC impresiona.
LA JUGABILIDAD
El juego se divide en misiones que podemos encontrar distribuidas por todo el mapa; algunas pertenecen a la “campaña” principal y son las que deberemos acatar si queremos proseguir con la historia, que a grandes rasgos sigue lo que hemos visto en le película, aunque añadiendo encuentros y villanos que no aparecen en el filme. Después hay otro tipo de misiones distribuidas a lo largo y ancho de la ciudad que no son necesarias para terminar el juego pero que añaden jugabilidad y aire fresco a la trama.
Algunas de estas misiones consisten en llegar de X a Y de un lugar a otro, conseguir estar en un sitio adecuado en un momento oportuno, efectuar una fotografía de cierto nivel, una carrera de velocidad o simplemente evitar un robo o un asalto. A pesar de todo, muchas de ellas resultan algo repetitivas pero, en el peor de los casos, resultan imposibles de realizar debido a la terrible cámara que nos sigue, incapaz de colocarse en el lugar apropiado cuando la necesitamos.
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